Estudiantes celebran semana de Ciencias de la Educación

  • Miércoles 06 de Noviembre de 2019 | 03:45pm

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografías: Vladimir Fermán

La Asociación de Estudiantes de Ciencias de la Educación “Paulo Freire” desarrolló del 5 al 7 de noviembre del corriente año la Semana del Estudiante de Ciencias de la Educación, las actividades se desarrollaron en el Auditórium No. 4 de la Facultad de Ciencias y Humanidades.

                En ese marco el miércoles 6 de noviembre se realizó la presentación del libro Educación para la ciudadanía: Fundamentos, metodología, desarrollo profesional docente, una compilación de Álvaro Ramis y Marcela Peña Ruz que reúne diferentes artículos científicos de investigadores en el ámbito de la educación de los países que comparten mucha historia como Chile y El Salvador.

                La presentación del libro y su respectivo comentario estuvieron a cargo de la Dra. Georgina Hernández responsable del desarrollo de investigaciones del Instituto de Formación Docente (INFOD) y el Maestro Roberto Cañas, economista de la UES y que posee una maestría en educación por la Universidad Latina de Costa Rica.

                Georgina Hernández durante la presentación de la publicación dijo que es necesario crear los canales fundamentales para pensar la ciudadanía en El Salvador que son la educación y la filosofía; es la filosofía educativa la que les permitirá acercarse a una parte fundamental de todo proceso educativo, el pensamiento crítico.

                Para Hernández es el pensamiento crítico uno de los ejes articuladores para pensar la formación ciudadana y el libro es un aporte fundamental porque es un diálogo de saberes entre dos países que comparten mucha historia como lo son Chile y El Salvador, en referencia de prácticas de autoritarismo y aristas de procesos democráticos que permiten repensar la nación y qué ciudadano queremos crear.

                Dijo que Educar para la ciudadanía brinda los fundamentos epistemológicos sobre cómo se va a entender la ciudadanía, la ciudadanía para qué y cuál ciudadanía, se apela a una ciudadanía global enfocada en derechos humanos, en la que un ciudadano es el primer lugar de un ser humano y como ser humano tiene derechos fundamentales y el primero es el derecho a la dignificación.

                Explicó que el libro plantea una ciudadanía cosmopolita en tanto que se preocupa los problemas como país pero también aquellos problemas internacionales sobre los cuales se genera una empatía social y permite ejercer el ejercicio ciudadano.

                Hernández también se refirió a las metodologías al hablar de formación de formadores, la formación ciudadana es una apreciación de propuesta que surge a inicios del 2000 cuando se concluye agotados aquellos modelos que presentan más respuestas que a preguntar qué significa vivir en democracia.

                Expuso que el libro está enfocado en el desarrollo profesional docente lo cual implica que el docente se vea como un ciudadano formador, la ciudadanía invita así como las identidades a ubicarnos a identidades múltiples que se interrelacionan dependiendo del contexto, una educación situada, en la que desde el aula se dé un empoderamiento para relaciones horizontales.

                La profesional de la educación finalmente dijo que el desarrollo profesional docente ubica al docente como un formador que tiene la responsabilidad ética de formar en ciudadanía que se va a ejercer de lo público, la educación es un espacio público y del bien común.

                Mientras tanto, Roberto Cañas en su comentario a la publicación se refirió a la vigencia que a pesar de estar en la era de las comunicaciones sigue teniendo el libro en físico, la experiencia que ha destacado entre las universidades de Chile y El Salvador a través de la cooperación.

                Cañas al referirse a la primera parte del libro habla de la educación cívica de acuerdo a la experiencia chilena, y en El Salvador se denominó Moral, Urbanidad y Cívica, lo cual se constituye en el primer punto de coincidencia, es la relación de cómo desde el punto de vista histórico y curricular se entiende el tema de educación para la ciudadanía.

                Para Cañas hay dos grandes corrientes, la asignaturista y la transversalista, la primera estima que la enseñanza de la ciudadanía debe ser una materia y la segunda que habla que debe haber un plan de educación para la ciudadanía que cruza todas las asignaturas.

                Resumió que el libro habla de los enfoques curriculares de la educación para la ciudadanía, de los propósitos, cual es el sentido y es formar personas capaces de hacer un análisis de la realidad del país y del mundo, interpretar la realidad y aprendan a debatir, lo cual es una necesidad en esa era del conocimiento, que buscan que el estudiante tenga un análisis lúcido.