La muerte violenta como realidad cotidiana: El Salvador 1912 - 2016

  • Jueves 08 de Noviembre de 2018 | 07:10am

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografías: Roberto Galindo

El Dr. Knut Walter, historiador con una extensa y destacada trayectoria profesional como investigador sobre temas salvadoreños y centroamericanos del siglo XX y XXI,  presentó su más reciente libro: La muerte violenta como realidad cotidiana: El Salvador 1912-2016. La actividad fue organizada por la coordinación de la Licenciatura en Historia y se desarrolló en la sala de conferencias del edificio Alejandro Dagoberto Marroquín el 6 de noviembre de 2018.

                El historiador dijo que su estudio busca descubrir puntos de coincidencia  entre la violencia social antes y después del conflicto armado, e intenta ofrecer una respuesta a preguntas como: ¿Cómo se han manifestado y cómo se explica los altos niveles de violencia social en El Salvador?.

                Walter determina el concepto de violencia como la que ocurre en espacios públicos que es responsabilidad del Estado su tipificación, su persecución y castigo; además explicó cuáles fueron los componentes que delimitó en el estudio: un repaso a los códigos penales, estadísticas de violencia, algunos juicios por homicidios de la CSJ, y una serie de entrevistas a personas de la tercera edad, particularmente en zonas rurales para conocer sus vivencias sobre la violencia.

Dijo  que también analizó algunos códigos penales del siglo XX en las que se puede acotar que han cambiado las penas, se han promulgado leyes entre las que mencionó: Ley de la Policía siglo XIX, Ley de Estado Peligroso (1953) y la Ley ante la violencia pandilleril (más recientemente).

Walter se refirió a algunos datos curiosos que arrojan los hallazgos relativos a las estadísticas sobre violencia, primeramente señaló que el Departamento de Cuscatlán es el menos violento antes del conflicto armado, así mismo el oriente del país aparece como la zona más violenta en ese periodo.

Sostuvo que la investigación busca realizar un intento de explicación porqué El Salvador se constituye en un país muy violento y desde siempre ha tenido tasas de homicidio bastante altas es decir siempre hemos estado en un nivel que Naciones Unidas ha considerado epidémico, en los que se detectan que hay departamentos que son más violentos y otros menos violentos.

Señaló que después del conflicto armado  la zona occidental se constituyó en más violenta que la oriental, ante lo cual externó algunas explicaciones tentativas que tienen que verificarse con estudios adicionales para determinar cómo se explican estas diferencias entre departamentos.

Sostiene que en términos históricos como los investigados no existe otro país de Centro América que tenga los niveles de violencia que alcanzó El Salvador, pero si en la historia reciente de Guatemala, las regiones del occidente  que son fundamentalmente indígenas tienen tasas de homicidios muy bajas.

A ese fenómeno no ha encontrado explicación, no obstante hay quienes le sugieren que la población indígena guatemalteca no anda armada, no porta machete como lo es el caso de campesinos salvadoreños, en la que parte de la explicación de los altos índices de homicidios es que todos los hombres andaban armados de machete, y el segundo hallazgo en el caso salvadoreño es el consumo del alcohol.

Knut Walter además encontró que en el caso del oriente el Estado salvadoreño (la policía, los tribunales, las cárceles, todo el sistema de justicia) era muy débil e inexistente entonces la gente misma ante un delito o agresión, no recurre al Estado o no está, entonces toman la ley en sus manos.

El historiador aclaró que aunque no plantea recomendaciones pero se atrevió a decir que hay que mejorar el sistema, contralar la venta y uso de armas, hay que controlar el uso del alcohol, ya  que por mucho tiempo la venta de alcohol fue una fuente de ingresos para el gobierno, por lo cual no le interesaba reducir la venta de alcohol, incluso desde Alberto Masferrer cuando escribió el Dinero maldito  alguna gente veía que había mucho alcoholismo.

Explica algunas motivaciones que son generadoras de violencia antes del conflicto armado: las riñas asociadas al consumo de alcohol; los conflictos y enemistades eran heredadas entre familias; las paciones: los amoríos, rechazos e infidelidades; disputa de propiedades; el Estado siempre ha sido represor; la cultura machista, portar machetes, los mecanismos de prevención no existían.

Finalmente dijo que la cultura machista después del conflicto armado los patrones de violencia sólo han experimentado algunos cambios, por ejemplo el alcohol solo ha sido sustituido por las drogas y el machete por el arma de fuego.

Ese dato ha tenido su incidencia en las estadísticas, por ejemplo antes del conflicto armado el mayor número de muertos eran entre hombres de los 20 a 30 años, sin embargo con esas mutaciones que ha experimentado el fenómeno de la violencia son los jóvenes entre 15 y 19 los que más mueren y eso es lo más grave.

El comentario del libro  La muerte violenta como realidad cotidiana: El Salvador 1912-2016 estuvo a cargo de Carlos Gregorio López Bernal, historiador, investigador y docente de la Universidad de El Salvador.