Roberto Cañas: Una mirada crítica al ayer y hoy del movimiento estudiantil

  • Jueves 26 de Julio de 2018 | 04:05pm

Redacción y fotografía: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

En el marco de la conmemoración de las intervenciones militares a la Universidad de El Salvador (UES) y la conmemoración de la masacre estudiantil del 30 de julio de 1975 que perpetrara el presidente Coronel Arturo Armando Molina, Roberto Cañas analista político, estudiante de aquella época y firmante de los Acuerdos de Paz, analizó el movimiento estudiantil de aquel momento y que son en la actualidad los organizaciones estudiantiles.

                Roberto Cañas analizó que a finales de los años 60 y principio de la década los 70, los jóvenes son herederos legítimos de una tradición de lucha salvadoreña y mundial, y también de cambios revolucionarios de la década de los 60; si uno examina el siglo XX quizás una de las décadas más determinantes para entender cambios en el mundo fue la década de los 60, ahí se dio el triunfo de Vietnam sobre los EE. UU.; aparece la píldora una revolución sexual y se establecía una nueva relación entre los sexos.

                Agregó que también aparecieron los grandes grupos de rock que revolucionaron la música, aparecieron The Beatles, The Rolling Stones, apareció el existencialismo Jean Poul Sartre, Simone de Beauvoir que fue la iniciadora del feminismo, aparecieron las organizaciones armadas en el sur de América, los Tupac Amaru en Uruguay, el Ejército Revolucionario del Pueblo en Santucho, en Argentina, y por su puesto más cercano a El Salvador el Frente Sandinista en Nicaragua y  las FARG en Guatemala.

                Cañas sostiene que los salvadoreños somos herederos de todos ese gran cambio de transformación revolucionara que también nos tocó por el lado del movimiento estudiantil El Mayo Francés de 1968, donde había un movimiento estudiantil genial en las calles de París, de ahí vienen todas las consignas que repetimos desde ese tiempo: Pidamos lo imposible, seamos realistas, prohibido prohibir, esas consignas aparecían en los muros de París.

                Explicó que el Mayo Francés le dio continuidad a la lucha Tlatelolco de los estudiantes mexicanos, todo eso lo absorbían los estudiantes universitarios salvadoreños, además estábamos muy cercanos a la lucha social, especialmente en el 68 con la gran huelga de ANDES 21 de junio, eso nos transformó como movimiento estudiantil.

Recuerda que si bien es cierto que llevaban una praxis en el aula, también es que los representantes de cursos o de materia eran estudiantes de verdad, cuando un estudiante era representante era porque llegaba a las clases, veía como era el profesor, no era un movimiento estudiantil que tenía un local, que nunca se sabía quiénes eran, que no habían sido electos en los diferentes grupos de clases, si no que nosotros respondíamos a los intereses de los estudiantes pero además nos conectábamos con los sectores sociales, especialmente el magisterial, de secundaria, obreros, campesinos, esos nos fue elevando el nivel de conciencia.

Cañas sostiene que como estudiantes iban a la “fosa” que es la zona marginal que queda a la par de la Universidad, ahí yo estudié el método de alfabetización de Pablo Freire y entendí en vínculo de la proyección social universitaria de verdad no de “paja”, no de declaración, recuerda que fue un movimiento estudiantil muy consciente además de la necesidad de la formación política.

Agregó que tuvieron la suerte que vinieron (ala UES) sociólogos de Argentina Jacobo Waiselfisz, Daniel Sluzky, ellos traían toda la nueva interpretación sociológica latinoamericana, la teoría que después André Gunder Frank y Antonio dos Santos impulsaron y que nosotros absorbimos como esponjas.

Sostiene que ese es el talante de los dirigentes estudiantiles de la época de los años 60 y 70 que cuando la universidad fue cerrada y con el agotamiento de la lucha electoral en el 67 y después en el 72 que le hacen fraude a la UNO, para nosotros estaba muy claro el panorama y con la experiencia del Che Guevara en Bolivia con la lucha armado, además el contexto universitario venían grupos guerrilleros muy frecuentemente a reclutar estudiantes.

Cañas explicó que los reclutamientos se hacían a partir de los círculos de estudio, aquí se estudiaba mucho marxismo, literatura de izquierda, de los libros que les llegaban a la mano, porque aquí nunca hubo una librería de izquierda: en las sociedades estudiantiles no habían fotocopiadoras, lo que tenían eran ofset que servía para piratear libros, se hacían tirajes de libros que de otra manera era imposible conseguirlos en El Salvador. Recuerda Cañas que esa era más o menos la vida estudiantil de aquella época.

El excomandante guerrillero hace una análisis del movimiento estudiantil que quedó después de los Acuerdos de Paz en al UES, valoraciones que según él tendrían que ser contrastadas con un debate del porqué del comportamiento de los jóvenes de hoy; para él sin duda en neoliberalismo como ideología permeó en las mentes de los jóvenes.

Para Cañas que elementos del neoliberalismo están presentes en las mentes de los jóvenes, responde, el individualismo, la búsqueda del éxito fácil, la cuestión de la competitividad; son jóvenes que nacen en el desarrollo del neoliberalismo en el gobierno de Cristiani en adelante, que toma medidas de carácter económicas pero también ideológicas, lo admirable es que yo era más competente que tú, independientemente que eso significara pasar por encima, entonces la solidaridad, lo valores tan preciados de no ser indiferentes ante los problemas sociales se borraron en una generación, a partir de eso creo que hay elementos de esa corriente ideológica.

Piensa que los padres de familia que vivieron con más fuerza el conflicto armado de la década de los 70 y 80, a esa generación que nació y que hoy tiene de 18 a 25 años (quizás) fueron  sobreprotegidos en el sentido de que sus padres habían sufrido la persecución y los horrores del conflicto armado, entonces quizás sus padres quisieron como olvidar ese periodo de la vida del país.

El analista estima que los esfuerzos han sido insuficientes en el sentido de recuperación de la memoria histórica, de la justicia restaurativa; de hacerles ver a esta juventud que nació con las nuevas tecnologías que son millennials, que está bien de usar el celular, de usar las redes sociales pero que hay una realidad salvadoreña de pobreza, de exclusión social, de desigualdad económica que no se puede olvidar, pero como ellos están en una visión fundamentada en lo recreativo, por ejemplo para los jóvenes hoy el ludonismo es muy importante pasarla bien pues, ellos andan buscando momentos de sentirse en fiesta, de alegría, que son circunstancias que no son necesariamente condenables.

Cañas reflexionó que los jóvenes también deben compartir esa alegría con la realidad que vive el país, donde hay 12 muertos diarios, cada 18 horas matan a una mujer, una pobreza muy grande, desempleo, por qué la gente emigra, parecería ser que la generación del milenio como se le llama es una generación con todas esas características que traducido al movimiento estudiantil se desvinculó de sus mismos estudiantes.

Argumenta que cuando busca en la Universidad dirigentes estudiantiles hoy, son personas que no llevan asignaturas o si llevan una asignatura después la retiran, que se han apropiado de locales dentro del campus y han montado verdaderos negocios de fotocopiadoras, de cibers, donde tienen ventajas que sus negocios sean rentables aunque tengan muy poco capital de trabajo.

Si yo monto un local en la que no pago alquiler, no pago energía eléctrica porque la tomo de la institución, no pago seguridad, los que venden tinta y papel en el afán de que yo venda me dejan en consignación los productos, esos es un negocio, algunos viven ahí en esos locales y ni siquiera les interesa las luchas reivindicativas por los derechos inmediatos de los estudiantes, la calidad de los docentes, el tipo de enseñanza, los exámenes, nada, ellos están en su negocio de fotocopiadora, no reciben formación política, recrimina Cañas.

El analista político estima que algunos de ellos son como zombis que pasan la vida por encima con una enorme apatía e indiferencia de los problemas sociales, lo cual debería ser como una cosa como muy contrastante a los problemas ambientales, la desigualdad social y económica, la pobreza: no son sus preocupaciones, repito, es pasarla bien y cuando ellos están en grupo y pasan como dos minutos y sienten que no hay algo que los entretenga, empiezan a decir qué aburrido.

Cañas cree que es una combinatoria de varias cosas, no tienen formación política eso se ve perfectamente en las redes sociales, qué pasa cuando tu llevas argumentos que son contrarios a lo que ellos defienden fanáticamente, casi inmediatamente te insultan o te descalifican porque no tienen argumentos, la herramienta es el insulto la descalificación eso es muy común en los jóvenes.

Pero cómo logran tener incidencia en la comunidad estudiantil a la hora de determinar elecciones?

   Cañas sostiene que ahí es dónde habría que ver…(pausa), yo creo que se montan en la apatía y en la indiferencia, no sé cuántos estudiantes en momentos de las elecciones de los frentes estudiantiles voten o les interesa eso, ellos son estudiantes que busca graduarse en el más corto tiempo posible, sacar las notas que necesitan para pasar y ya pues.

Recuerda que la Universidad ha decaído en su capacidad de todo tipo, aquí ya no hay arte, no hay cultura como había antes en el que el inicio del ciclo habían festivales de apertura de ciclo, la Editorial Universitaria tenía más libros que publicaba, estaba un movimiento que se llamaba la Pájara Pinta, donde estaba la Generación Comprometida sus integrantes eran  Tirso Canales, Alfonso Quijada Urías, Roberto Armijo que era también el director de la Librería Universitaria, estaban verdaderos representativos de la literatura salvadoreña de esa época, hoy que hay de eso, no hay nada.

Aclaró que tampoco se trata de enjuiciar a los jóvenes como generación, ellos son el producto de todos estos aspectos que estamos viviendo, pero es verdaderamente triste, porque cuando uno platica con los jóvenes dicen dos cosas: uno que tienen miedo y es normal porque aquí en El Salvador la inseguridad es parte de la cotidianidad y dos me quiero ir porque me puede matar o rentear y me quiero ir porque no hay empleo.

En Resumen, Roberto Cañas dijo que si hay movimientos estudiantiles muy poco preocupados por estudiar en una formación teórica sólida, desvinculados de las preocupaciones y los problemas de las necesidades de los estudiantes, entonces ahí está la ruptura del vínculo, no están al día de las necesidades de la mayoría de los estudiantes y entonces los estudiantes ante el movimiento estudiantil así, para qué; además de eso, no tienen buen prestigio, ya no existe Opinión Estudiantil, antes cuando ese periódico estudiantil de la AGEUS salía los viernes era comprado por todo, era el análisis de coyuntura, era la valoración política que la izquierda hacía estaba en ese periódico.

Al comparar con la actualidad, sugiere que hoy no hay periódicos de los estudiantes, de los movimientos estudiantiles, antes el auditórium de derecho habían celebraciones importantes en el calendario político todo eso ha desaparecido hoy el auditórium de derecho es un elefante blanco dormido, concluyó Cañas.