Trabajo Social aborda inseguridad y abandono hacia el adulto mayor

  • Jueves 16 de Marzo de 2017 | 03:48pm

Redacción: Alvaro Carbajal, periodista de la Unidad de Comunicaciones

“Las cifras en América Latina  son alarmantes, en el 2010 América Latina tenía 96 millones de adultos mayores, lo equivale al 9.8% de la población; y para el año 2050 se estima que alcanzará un aproximado de 196 millones de  adultos mayores de 60 años un 25% de la población, por lo que la CEPAL plantea que se  haga frente al fenómeno de envejecimiento de la población con políticas públicas con un enfoque de derechos”, esas es una de las conclusiones que planteó la Licda. Julia Angélica Cárcamo, representante de la Procuraduría General de la República (PGR).

                Cárcamo, quien además posee un posgrado en gerontología social, agregó que en El Salvador los datos son más complejos;  al explicar la pirámide poblacional, acotó que para el año 2015 en el grueso de la población, tanto hombres como en mujeres, se encuentre entre personas de 15 a 19, seguidos del grupo 20 a 24, dos grupos poblacionales jóvenes; pero en la medida que la población envejece se logra observar mayor cantidad de mujeres, lo que indica que la esperanza de vida aumenta en los grupo poblacional de mujeres.

                La Profesional de la PGR sostiene que en El Salvador las políticas públicas a favor de los adultos mayores deben fortalecerse con un enfoque de género y romper los esquemas y paradigmas tradicionales que finalmente terminan vulnerando los derechos de las Personas Adulta Mayor (PAM); para sustentar esta tesis, dijo que al momento de decidir quién se hará cargo del cuido de un adulto mayor, generalmente lo retoma una mujer, la esposa, una hija, nieta o una nuera, rara vez lo retoma un hombre.

                Cárcamo sostiene que es impostergable y necesaria la implementación de políticas públicas  con un enfoque de derechos, la cual plantea que las PAM son sujetas de derecho; que impulse oportunidades de desarrollo y participación de ese grupo poblacional.

                Estima que también es necesario fomentar la responsabilidad y solidaridad generacional, así como encaminar esfuerzos para eliminar barreras jurídicas que limitan los derechos del adulto mayor,  en el ámbito institucional existe una gran deuda que son los procedimientos de acceso para denuncias y los protocolos para atender casos de violencia que sufren  este sector.

                Las declaraciones de Cárcamo las dio en el marco de su conferencia denominada “El derecho de las personas adultas a vivir una vida sin violencia”, en la que explicó los conceptos generales sobre violencia que sufre una persona adulta y esta puede ser física o de abandono; los diferentes tipos de violencia económica: abuso o explotación económica.

                Cárcamo, además, explicó  que los adultos mayores también pueden sufrir violencia psicológica y emocional, la cual se caracteriza por gritos, expresiones de desprecio, invisibilización en la toma de decisiones, coerción, exigir obediencia absoluta,  chantajes emocionales, entre los que mencionó.

                Agregó que también pueden ser víctimas de violencia sexual que puede derivar en trastornos depresivos en el adulto mayor; finalmente planteó la violencia institucional que se caracteriza por la carencia de condiciones adecuadas para la satisfacción de las necesidades básicas de las personas violentando así sus derechos humanos.

                Como ejemplos citó procedimientos extremadamente engorrosos, revictimización del empleado público ante la presencia de un adulto mayor, negligencia en la prestación del servicio, invisibilización de las condiciones de exclusión de la población  y desinterés en su reconocimiento de los derechos de las PAM.

                La conferencia de Cárcamo que es abogado y notario la desarrolló sobre la base de las leyes existentes en cuanto a derechos del adulto mayor.

                A la conferencia sobre el adulto mayor también participaron como ponentes Las Licda. María Auxiliadora Paz, de la Asociación de Gerontología de El Salvador (AGESALVA) y Amanda Lorena Alas, del Instituto Nacional de los empleados Públicos (IMPEP), quienes abordaron la temática desde los puntos de vista médico y psicológico, respectivamente.

                El evento tuvo lugar el jueves 16 en la sala de conferencias del Edificio Alejandro Dagoberto Marroquín.