Revista Humanidades N°3

  • Jueves 17 de Septiembre de 2015 | 12:49am

La Revista Humanidades No. 3 representa un espacio en el que se articula el trabajo académico de profesores y estudiantes. Quienes, a partir de sus artículos, proponen la revisión de hechos del pasado desde una interpretación del presente; así como el diálogo entre gestas del siglo XIX y acontecimientos del siglo XX, desde (re)valorizaciones a la luz de diversos enfoques metodológicos, los cuales no se circunscriben únicamente al campo de la Historia como disciplina. La portada es la construcción creativa del diseñador gráfico Gerardo Ernesto Sánchez, quien construye una metáfora simbólica a partir de ensamblar un segmento de la fotografía titulada: Un salto a la libertad del fotógrafo artístico Luis Tobar, que gentilmente autorizó al Consejo Editor su publicación.

En el ARTÍCULO DE OPINIÓN titulado Historia y memoria: los usos políticos del pasado, escrito por el historiador Carlos Gregorio López Bernal, se problematiza una serie de temas incómodos para algunos y utilitarios para otros. El autor plantea una provocación desde el inicio al exponer que “Las posiciones van desde la defensa a ultranza de la cientificidad del conocimiento histórico, hasta el desdén de aquellos que ven en la historia solo una forma más de la narrativa. En un término medio (posición casi fatal de los historiadores), están los que plantean que la historia es solo conocimiento científicamente construido, sin pretender más”. Describe de forma magistral estos desacuerdos y tensiones, hasta alcanzar una dimensión de metalenguaje sobre el asunto. 

La sección ARTÍCULOS ACADÉMICOS inicia con el trabajo de la historiadora Eugenia López: Los motines populares de noviembre de 1811 contra el despotismo y “el mal gobierno” provincial y local. Una perspectiva diferente, producto de una investigación sobre los alzamientos populares de ese periodo, que expone una versión diferente a las producidas por la elite criolla. La autora propone una lectura de los hechos en dirección inversa a lo que ha institucionalizado la historiografía tradicional. Sostiene que el tejido de alzamientos que estallaron en esos días fue de carácter popular, dirigidos contra el poder colonial, contra las malas autoridades y mal gobierno local de criollos y españoles, por sus prácticas despóticas. Hace una especie de desconstrucción del gran relato historiográfico, para describir e interpretar desde una focalización alternativa este episodio de la historia.

El segundo artículo se titula Cultura de trabajo en El Salvador: laboriosidad de la mano de obra agrícola 1880-1900, elaborado por Fernando Rafael Díaz Alejandro, estudiante de la Licenciatura en Historia. En este estudio expone un tema que a lo largo de los años se ha enraizado en el imaginario colectivo del salvadoreño. El diálogo entre “trabajo” y “laboriosidad” no necesariamente se corresponden de manera armónica en la vida cotidiana de los seres humanos. En este caso, Díaz Alejandro transita en espacios como la cultura, la historia y la economía; los cuales se articulan con algunos “mitos” de la identidad salvadoreña, que desde esta propuesta interpretativa adquiere otras dimensiones, ya que entre “cultura de trabajo” y “laboriosidad de la mano de obra agrícola” coexiste el eterno problema de la tierra, no resuelto hasta la fecha en nuestro país.

El tercer artículo aborda el tema El sistema de control social en Suchitoto: Municipalidad y Policía, 1900 – 1920, escrito por Carlos Alberto Abrego Soriano, estudiante de la Licenciatura en Historia. El periodo y el tema que estudia Abrego Soriano son antecedentes importantes para comprender, desde una perspectiva del poder local, cómo operaba a nivel municipal estas formas de relaciones y de control, en las décadas anteriores a los sucesos de 1932. El autor estudia cómo se configura un sistema de control social en la localidad de Suchitoto y cómo los agentes de control, municipalidad y policía, son los encargados de ejecutar todas las medidas para moderar, vigilar y regular el orden público y la vida de todos los vecinos.

El cuarto artículo escrito por el historiador Héctor Lindo-Fuentes se titula Política internacional desde abajo. Protestas populares y la doctrina Meléndez. Estudia un tema que se ubica en las décadas posteriores a la constitución del Estado salvadoreño de finales del siglo XIX y la instauración de nuevas formas de gobierno de principios del siglo XX. Esa transición es compleja en la sociedad salvadoreña, la región centroamericana y su relación con el emergente imperio estadounidense. Explica que la presión de los grupos populares urbanos fue el verdadero determinante de la política independiente del Estado salvadoreño frente a la amenaza norteamericana. Describe la intensa y temprana actividad de las nuevas agrupaciones de artesanos, obreros y estudiantes movilizados alrededor del tema del antiimperialismo y la importancia en la vida política salvadoreña de la época, que hasta el momento ha sido ignorada por nuestra historiografía. 

El quinto artículo escrito por el sociólogo Rolando Vásquez Ruiz, trabaja Los sucesos de 1932: ¿Complot comunista, motín indígena o protesta subalterna? Una revisión historiográfica. Aquí el autor realiza un recuento pormenorizado de la bibliografía sobre el levantamiento de 1932 en El Salvador. La estrategia que guía el ensayo consiste en revisar las principales denominaciones que se le ha dado a la insurrección; a saber: rebelión o complot comunista, motín indígena, alzamiento campesino, levantamiento popular espontáneo, cruce o combinación de revueltas y protesta social subalterna, entre otros.

El sexto artículo escrito por el historiador Ricardo Ribera, analiza la guerra salvadoreña desde un enfoque filosófico. Bajo el título Dialéctica entre los fines y los medios: Hegel y el proceso salvadoreño, el autor problematiza los conceptos de revolución y reforma entendidos como opciones para construir cambios sociales. En este sentido, Ribera cuestiona que existan cambios revolucionarios como producto de la guerra; más bien, sostiene que los cambios logrados son a partir de reformas. Con esto, el autor actualiza la reflexión sobre el “cambio social” y abre la posibilidad del debate académico sobre el mismo. 

Finalmente, en el séptimo artículo, se plantea El problema de la periodización literaria en la cultura centroamericana de posguerra: una región discontinua y heterogénea, escrito por el crítico literario José Luis Escamilla Rivera, el cual problematiza la relación entre historia de la literatura, periodización literaria y la novela en la cultura centroamericana de posguerra; además permite comprender la frontera entre un pasado reciente y un presente inconcluso.

En síntesis, se presenta una serie de artículos que pueden categorizarse en tres momentos históricos, el primero ubicado entre finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, en donde se analizan temas sobre: “movimientos sociales”, “identidad” y “seguridad”, con el denominador común del protagonismo construido desde abajo. El segundo, corresponde al momento de la guerra salvadoreña en los años ochenta, en el que se estudia el tema del “cambio social” visto desde una perspectiva filosófica. El tercero, situado en el contexto de posguerra, trabaja el tema del “período literario” en la cultura centroamericana, desde los estudios literarios. Lo valioso de estos artículos se puede resumir en que, desde temas diferentes, los autores aportan esquemas analíticos que contribuyen a la comprensión de la realidad salvadoreña en diferentes momentos. 

En el apartado dedicado a la CREACIÓN se propone la voz de una joven promesa en la poesía salvadoreña; es una antología titulada El diorama imperfecto. Breve selección de poemas de Vladimir Amaya. Por medio de su propuesta estética es posible visitar los espacios de la subjetividad de una generación en la que se entrecruzan estados de soledad propias de nuestro tiempo, tonalidades oscuras y sórdidas; así como la experimentación del desenfado típico de una poesía enfrentada al absurdo.

Para cerrar este número 3 de la Revista Humanidades es pertinente en la sección LIBRO RECOMENDADO, proponer la lectura del libro Centroamérica durante las revoluciones atlánticas: el vocabulario político, 1750-1850, coordinado por Jordana Dym y Sajid Herrera. Es una propuesta temática sugerente, ya que el centro de América en ese periodo tiene mucha semejanza con el presente, sobre todo en el ámbito de la política internacional. Los hechos registrados en esta serie de ensayos desde el “pre-texto” Centroamérica ocurrieron en otras latitudes; pero su consecuencia es tal que impacta en las decisiones políticas de la región, en el conflicto de las élites locales, en los espacios de formación académica y en la vida cotidiana de los conglomerados sociales y étnicos.

 
 
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